sábado, 24 de febrero de 2007

Nostalgia...

Con lo lindo y divertido que era ser un neurótico.... autoflagelarse con planteamientos metafísicos y la búsqueda de uno mismo. Te agarrabas un dedo con la puerta y no era un simple accidente, 'esto siempre me pasa mí', 'que karma', 'los planetas están alineados para cagarme la vida', 'la culpa es de no haber superado esta inseguridad, producida por la falta de cariño de mis padres en el verano del '79, cuando nació mi hermano menor y que a partir de ese momento dejaron de darme bola, lo que me hace replantear la relación con mi pareja y con mis hijos'. Estos pensamientos que parecen normales y naturales para cualquier rioplantense, acá son incomprensibles.

Claro, en este país ese tipo de cosas no se entienden y uno en vez de ser un intelectual termina pareciendo un 'raro' que está para 'internar'. Acá a las personas también les pasan cosas pero se asumen, se aceptan y se resignan. En el Río de la Plata nos ensimismamos (la compliqué con la palabrita... si) y le damos vueltas y vueltas a cada pequeña cosita que nos pasa. Todo nos afecta de otra manera, buscamos una explicación en nosotros mismos y no en los demás. Acá es diferente.

Es como si los españoles fuera 'conductistas' o sea aplican la fórmula de 'estimulo - reacción', mientras que nosotros (mal que nos pese) somos todos psicoanalistas, es decir que frente a cualquier astilla que se nos clave en un pulgar, ahondamos si hace falta hasta el útero para encontrar la razón por la cual 'todo nos pasa a nosotros', frente a la misma situación un español se saca la astilla, se deja de joder y no se hace una. Pienso que esa es de las diferencias más grandes con los nativos ibéricos, la auto-crítica sesuda, la búsqueda del 'ser interior', resumiendo.... la neurosis.

No hay caso... hoy se me da por pensar que yo debería haber sido o bien judía o bien porteña, no hay otra explicación.

Taqueloparió!