Durante el solsticio de verano, normalmente el 21 de junio en este hemisferio, la luz triunfa sobre las tinieblas. Es el día más largo del año y la noche más corta, muchos dicen que es el día más caluroso del año (pero doy fe que hay cada días de julio o agosto muchisimo más insoportables. Todos los ritos que se concibieron en honor al Sol tienen un origen pagano. En casi toda Europa se festeja por todo lo alto, especialmente en Alicante donde coincide con las fiestas oficiales de la provincia.
De los antecedentes que me atañen por ser un especimen gallego se encuentra la conmemoración celta del Beltane que se celebraba anualmente el primero de mayo y marcaba la llegada del buen tiempo. Durante el festival del Beltane los druidas encendían hogueras y hacían pasar al ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. Rogaban a los dioses para que el año fuera fecundo, solicitaban bonanzas y pedían que los males se alejasen (mas o menos lo mismo que pedimos ahora). Otra de las raíces de esta noche podrían ser las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo en las que también se encendían hogueras de carácter purificador.
La Iglesia Católica en su afán de fagocitar todas las fiestas paganas y adoptarlas como propias, eligió las celebraciones paganas del solsticio de verano para ubicar la fiesta de San Juan, santo cuyo nacimiento se celebra el 24 de Junio, día en que su padre Zacarías anunció a sus familiares la buena nueva encendiendo hogueras y saltando sobre ellas. Existe gran variedad de mitos, cuentos, leyendas que describen ritos y creencias que aún hoy se siguen practicando durante esta noche 'mágica'. Una de las creencias más populares es que esta es la noche más fértil del año, con lo cual habría que tener un poco de cuidado para ciertos menesteres. La mayoría de estas creencias están relacionadas con el fuego como elemento purificador que por un lado destruye lo malo y por otro prolonga la vida y el bienestar. Algunas cuentan que saltar por encima de las hogueras evita las dolencias, por mi parte estoy convencida de que andar saltando hogueras no es lo más inteligente que se puede hacer para andar evitando dolencias.
Sin duda desde que estoy en el Norte, la noche más mágica y esotérica del año es esta. En el norte de la península es como una mezcla de fiestas navideñas y carnavales, pero con matices mágicos y esotéricos. Es la noche de tomar queimada, previo conxuro para espantar a los malos espíritus y a las meigas (que haberlas haylas).
En Alicante la fiesta tiene connotaciones más fiesteras y turisticamente más comerciales. Ya postearé sobre las hogueras de San Juan en Alicante con fotos y todo.
De los antecedentes que me atañen por ser un especimen gallego se encuentra la conmemoración celta del Beltane que se celebraba anualmente el primero de mayo y marcaba la llegada del buen tiempo. Durante el festival del Beltane los druidas encendían hogueras y hacían pasar al ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades. Rogaban a los dioses para que el año fuera fecundo, solicitaban bonanzas y pedían que los males se alejasen (mas o menos lo mismo que pedimos ahora). Otra de las raíces de esta noche podrían ser las fiestas griegas dedicadas al dios Apolo en las que también se encendían hogueras de carácter purificador.
La Iglesia Católica en su afán de fagocitar todas las fiestas paganas y adoptarlas como propias, eligió las celebraciones paganas del solsticio de verano para ubicar la fiesta de San Juan, santo cuyo nacimiento se celebra el 24 de Junio, día en que su padre Zacarías anunció a sus familiares la buena nueva encendiendo hogueras y saltando sobre ellas. Existe gran variedad de mitos, cuentos, leyendas que describen ritos y creencias que aún hoy se siguen practicando durante esta noche 'mágica'. Una de las creencias más populares es que esta es la noche más fértil del año, con lo cual habría que tener un poco de cuidado para ciertos menesteres. La mayoría de estas creencias están relacionadas con el fuego como elemento purificador que por un lado destruye lo malo y por otro prolonga la vida y el bienestar. Algunas cuentan que saltar por encima de las hogueras evita las dolencias, por mi parte estoy convencida de que andar saltando hogueras no es lo más inteligente que se puede hacer para andar evitando dolencias.
Sin duda desde que estoy en el Norte, la noche más mágica y esotérica del año es esta. En el norte de la península es como una mezcla de fiestas navideñas y carnavales, pero con matices mágicos y esotéricos. Es la noche de tomar queimada, previo conxuro para espantar a los malos espíritus y a las meigas (que haberlas haylas).
En Alicante la fiesta tiene connotaciones más fiesteras y turisticamente más comerciales. Ya postearé sobre las hogueras de San Juan en Alicante con fotos y todo.
